Hubo una vez un enorme incendio forestal donde todos los animales estaban aterrados observando el desastre, y solo un pequeño colibrí reaccionó yendo a coger pequeñas gotas de agua con su pico. Después de un tiempo un armadillo, harto de la ridícula situación le dijo " eh colibrí estás loco?, no vas a apagar el fuego con esas gotas de agua" y él le dijo, lo sé, solo hago mi parte. "
Hay que dejar patente que existe una amplia tipología de fronteras, pero en todo caso podemos definirlas como aquello que marca un límite, pero también una soberanía, cada uno tiene autoridad dentro de los límites de sus fronteras. Lo que ocurre más allá, está fuera de su incumbencia. El mundo es suficientemente grande para satisfacer las necesidades de todos, pero siempre será demasiado pequeño para la avaricia de algunos. Dijo Mahatma Gandhi. La respuesta pues sería no, no es posible un mundo sin fronteras por que siempre existirá la avaricia.
Los pirineos es una frontera, la valla de Melilla es otro tipo de frontera, pero el miedo, la ignorancia y el odio son las mayores fronteras a las que se enfrenta la humanidad.
Lo que está claro que es que las fronteras son imposici
ones de unos para otros: de aquí tú no vas a pasar. Por que tengo miedo de ti, por que quiero robarte lo que entiendo por tuyo y quiero atribuirmelo como mío, porque te odio, porque quiero que contemples todo lo que hay dentro de mis fronteras y lo poco que hay dentro de las tuyas. Esto puede ser cultura, puede ser territorio… pero ante todo es libertad.
Estamos sumidos en una estructura competitiva que siempre desemboca en avaricia, que desemboca en fronteras. Estas fronteras junto con la avaricia que las avala se anula con la libertad para todos. Se nos dice cómo debemos ser y qué debemos sentir respecto a cada situación que se nos plantea como normal. Si una persona tiene una historia diferente es un marginado, un raro, un inestable. Pero si lo graban con una cámara de Hollywood es un héroe. Pero yo creo que héroes son todas las personas que han luchado y luchan cada día contra las fronteras como Cleopatra, Frida Kahlo, Charles Chaplin, la Pasionaria, Malala Yousafzai, cada trabajador, cada persona que lucha por sus derechos y por los de los demás, cada sindicalista caído en la historia...
Lavoisier demostró que la materia ni se crea ni se destruye pero eso es aplicable a todo no solo a la materia. Ahora mismo no podemos destruir las fronteras, pero tenemos el deber trasformarlas.
No puede existir un mundo sin fronteras a menos que,
como el pequeño colibrí, cada uno haga su parte.


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