
Vivimos en un mundo donde todas las personas somos iguales, hombres y mujeres. Realmente no importa qué genitales tengas, tu color de piel o tu orientación sexual. Hemos luchado juntos y sin descanso para eliminar la desigualdad y la injusticia. Ahora cada mujer puede caminar por la calle sin miedo a que le griten, a ser acosada y obviamente sin miedo a ser violada. Ahora ninguna mujer tiene miedo de que su novio le pegue. Ninguna compañía discrimina a las mujeres. Ahora definitivamente ninguna niña teme tener que casarse con un viejo por obligación. Todas las religiones han cambiado sus anticuados dogmas ya que antes todos los pecados recaían sobre las mujeres. Incluso los deportes femeninos tienen más prestigio. Hoy en día no se usa a la mujer como un objeto de marketing, ya no somos mercancía, tampoco mercancía sexual. Hoy, los prostíbulos no existen.
Por fin, hemos conseguido la verdadera igualdad. Por fin las mujeres somos libres.
1.-Mi nombre es Alba H.Santana y éste es el mundo que desearía tener, pero obviamente no es cierto. Basaré mi discurso en tres puntos: historia, diferencias entre países y finalmente el marketing.
El machismo está en todos los lugares del mundo. Desde el principio de la historia la mujer ha tenido menos derechos y más obligaciones que el hombre. Les daré unos ejemplo para visualizarlo:
- El hombre tiene preferencia sobre la mujer para heredar la corona. España.
- Una mujer necesita el permiso de su marido o padre para viajar o para que la intervengan quirúrjicamente. Irán
- Una mujer casada puede ser violada. India
- Una mujer que se burle de su marido puede ser asesinada. Egipto
- Un hombre puede pegar a su mujer pero solo una vez. Arkansas
Como podéis ver las leyes machistas perviven en cada rincón, y no son viejas. Pensamos que estamos en un país evolucionado porque en estos países una mujer no necesita el permiso de su padre para votar, pero esto es solo un pequeño paso.
Incluso en nuestro moderno diccionario tenemos palabras machistas, ejemplo de nuestra sociedad. A saber: si ustedes buscan "sexo débil" en la RAE encontrarán "conjunto de las mujeres"; o si busca la palabra "huérfano" podrán leer: "dicho de una persona menor de edad a la que se le han muerto los padres, especialmente el padre". Esta es la triste realidad.
2.- Es verdad que hay diferencias entre países. Son niveles diferentes. Arabia Saudí se lleva la copa del machismo. Las mujeres saudíes están bajo custodia de los padre, maridos u otros familiares. Estas mujeres necesitan su autorización para trabajar, viajar o hacerse una cirugía. Si condujeran sin su permiso, pueden verse castigadas con diez latigazos.
Por otro lado quiero hacerles ver que no necesitamos irnos a esos extremos para encontrar machismo en nuestra sociedad. Solo necesitamos quedarnos en nuestros países: EEUU, Gran Bretaña, España y un largo etc Estos países miran con desprecio a Arabia Saudí creyéndose más desarrollados, cuando en realidad son machistas también, de una manera más camuflada, y aún así no podemos ocultar la violencia de género y sus asesinatos en ningún caso. El mejor ejemplo y más importante es la gran compañía del malvado mundo del marketing. Que también es mi siguiente punto.
3.- Marketing es el arma más importante del poder del hombre. Nosotras tenemos que soportar que los hombres nos digan qué llevar, qué comprar, como caminar, como maquillarse, si nos tenemos que depilar... en los anuncios, las mujeres somos objeto y víctimas del capitalismo. Es gracioso que solo lo hagan con las mujeres y de esa manera tan agresiva. La sociedad nos desprecia si no somos como ellos quieren: altas, delgadas, con mucho pecho pero no tanto culo, maquilladas, siempre bien vestidas, y que esta ropa nos quede sexy que si no...
Por si esto no fuera suficiente solo hay un puñado de mujeres en posiciones de poder, como en tribunales o partidos políticos. También las compañías discriminan a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres. Los salarios de los hombres son mayores que los de las mujeres trabajando estas lo mismo o más en muchos casos. Y por triste que sea el trabajo de casa sigue recayendo sobre la mujer. Pero qué podemos hacer?
Bien, concluiré así: nosotras seguiremos luchando como siempre. Seguiremos plantando cara a las reglas de esta sociedad machista. No podemos estar detrás de la historia, no somos el sexo débil, somos vida, brillantez, somos belleza, nuestro propio concepto de belleza no el de los hombres porque no somos hombres. Somos mujeres y el mundo nos necesita. Seguiremos luchando para que por fin, realmente las mujeres seamos libres.
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